domingo, 22 de marzo de 2009

Paranoia.

Siguiendo con el caracter pedagógico de este blog, hoy quiero pegar otro recortable que define de forma clara lo que es esta enfermedad y de los efectos que produce alrededor de los que la padecen y son incapaces de admitir ayuda alguna pues simplemente creen que todo el mundo es complot contra el/ella. Dice que sólo hay una solución y que tiene que ir de la mano de alguien en quien confie y quiera, es decir del amor, pero estos enfermos en la evolución de su enfermedad, se encargan de quemar a todos a los que les importaban un poco, pasandolos al frente de los aliados contra el/ella. Es de dificil cura y lamentablemente degenerativa.

En la red hay muchas mas versiones, yo me quedo con esta:


La paranoia es un término psiquiátrico que describe un estado de salud mental caracterizado por la presencia de delirios autorreferentes. Se le denomina tambien como trastornos de ideas delirantes, ya que el paciente sufre delirios (percepciones y creencias sistemáticas y erróneas, desconectadas de la realidad y resistentes al cambio) de los cuales los más comunes y más conocidos son los de persecución y de grandeza. Estos trastornos se presentan mayormente en individuos de personalidad orgullosa, ególatra y desconfiada, a quien su estado de inseguridad los lleva a desarrollar conductas autosuficientes y de control hacia el entorno que los rodea. Elaborando complejos esquemas mentales acerca de imaginarios complots en su contra, tienden hacia la agresividad (verbal o física) hacia su entorno.
Entre algunas de sus características figura una elevada susceptibilidad hacia las manifestaciones que pueda recibir del resto de las personas. Gestos, palabras, expresiones pueden ser considerados de doble sentido, o con motivaciones ocultas, o traducirlos en signos de hostilidad hacia él.
En general, la personalidad paranoide es fruto de la conjugación de circunstancias de la vida, en donde personas que se han visto expuestas a situaciones altamente frustrantes terminan por desarrollar un exagerado narcisimo para compensar su baja autoestima. Esto provoca que se dispare en los mismos el mecanismo natural de proyección, en virtud del cual se tiende a atribuir a otros aquellos impulsos, fantasías, frustraciones y tensiones que nos resultan inexplicables, inaceptables e insoportables en nosotros mismos. A su vez, la exageración de las cualidades de la personalidad terminan en una suerte de iluminismo, por lo que el paranoico termina por elaborar rígidos esquemas de pensamiento, los cuales resultan incorregibles e impenetrables. A pesar de que la otra persona disponga de pruebas fehacientes que digan lo contrario, el paranoico siempre tiene la razón. Y la contradicción a su juicio la termina en traducir en prejuicio hacia él, confirmando sus complejas teorías de complot.
VARIEDADES DE LA PARANOIA
El paranoico elabora complejos esquemas de ideas delirantes, firmemente construidos y y de manera sistemática. Estas ideas delirantes se acompañan de trastornos del juicio y de la percepción, sin deterioro intelectual ni perturbación de las funciones instrumentales.
Hay variedades de delirios:
1. Delirios de reivindicación: Se caracterizan por tener una idea que prevalece sobre las demás, subordinando todas las conductas a un postulado fundamental. Los sujetos que los sufren poseen un temperamento vivo, receloso y susceptible; son fanáticos de la política, religión o reforma social. Sobre esta constitución paranoide desarrollan el delirio, debido a un fracaso o un conflicto. Se pueden ver tres tipos:
Los querellantes: Persiguen la defensa de su honor a ultranza con menoscabo de sus intereses.
Los inventores: Reivindican el mérito, guardando el secreto de sus experimentos, quejándose de ser desposeídos de la patente.
Los apasionados idealistas: Sueñan con sistemas políticos de paz universal. Su reivindicación es ideológica, atentando contra hombres políticos e instituciones.
2. Delirios pasionales: En ellos existe un núcleo afectivo, con trastornos alucinatorios, impulsividad y pasiones imaginarias. Dentro de estos delirios podemos distinguir :
El celotípico: Consistente en la transformación de la situación de la relación amorosa de la pareja, en una situación triangular. Se siente burlado y abandonado. Se funda su delirio en un montón de pruebas falsas y falsos recuerdos. Los sueños contribuyen a alimentar su pasión celosa.
El erotomaniaco: Es la ilusión delirante de ser querido, de ser amado, con sentimiento de orgullo y esperanza. Afirma que es el objeto (persona que ama), el que ha empezado a declararse. Termina con una frase de rencor, llegando a veces hasta el drama pasional.
El sensitivo de relación de Kretschmer: Afecta a personas menos agresivas, de carácter tímido, hipersensibles y con complejo de inferioridad. La persona se relaciona con un grupo (vecinos, familia o su cónyuge); esta persona es el centro de interés enojoso y humillante de un conflicto vivido con los demás. Reacciona con depresión. Es típico de los gobernantes y de las solteronas.
El de interpretación: Constituye una especie de locura razonante obedeciendo a una necesidad de explicarlo todo y descifrarlo todo. Interpreta erróneamente una situación normal (un saludo, una mirada). Por medio de esta interpretación transforman el mundo, construyendo el delirio sobre los temas: de persecución, envenenamiento, misión divina, etc.
CARACTERISTICAS DE LA PARANOIA
Las personalidades paranoides se caracterizan por unos patrones y unos rasgos de conducta que permiten distinguirlas y estudiarlas.
Evitación de la intimidad: se mantienen firmes en su postura, evitan la intimidad por temor a dar información que pueda ser utilizada como arma por sus enemigos.
Estado de alerta: se nota en el paranoide, cuando se le observa, el estado de alerta, de tensión. Es una persona que detecta el ataque y la infidelidad donde otros nada ven.
Rencorosos: están a la espera de la venganza. La sobre valoración, la intolerancia a la crítica, la auto justificación de los errores, el humor irónico y la necesidad del contrincante forman parte de los rasgos del trastorno paranoide.
Grandiosidad: porque tienen su propia manera de ver el mundo y le dan un alto grado de validez respecto de la forma en que lo evalúan los demás.
Hombres de dos caras: si se tiene la oportunidad de hablar con algún familiar o persona cercana, se verá que le paranoide tiene un tipo de conducta para los familiares o amigos y otra muy distinta para los que no lo son.
CONCLUSIONES
Como hemos visto, las personalidades paranoides se caracterizan por girar alrededor de la desconfianza. Son personas que únicamente tienen seguridad en su entorno y en la rutina de sus vidas. Por eso, cuando alguien desconfía de un sistema de creencias consensuado evidentemente debe formar, si no se desmorona como persona, su propio sistema de creencias. Éste se basará en un uso abusivo del razonamiento, de la interpretación, que formará una posición muy particular en relación con el resto de las personas. Utilizan básicamente un tipo de razonamiento deductivo donde los hechos particulares sólo confirman o no una determinada hipótesis. Estos prejuicios, hacen que interpreten las acciones de los demás como amenazantes y hostiles. Por ello, las persona paranoicas son obstinadas, rígidas y están a la defensiva. Tratan de buscar las claves que revelan las intenciones de los demás, buscan las llamadas segundas intenciones, la prueba que demuestre que están en lo cierto y que no se equivocan. Clasifican a las personas en dos grandes grupos: aquellos que están con ellos y los que están en contra. No existen los términos medios.
No existe cura para la paranoia en casos extremos; solo el tratamiento siquiatrico con medicamentos, que puede atenuar sus características. Y el tratamiento se dificulta por la conducta desconfiada del sujeto paranoide, que piensa que todo es parte de un plan hacia él. Como siempre en estos casos, la única manera en que se puede acceder al tratamiento es a través de un familiar y persona de confianza del individuo, que logre llevarlo a tratamiento siquiátrico.

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